Se ha logrado ya un enorme progreso hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio. La pobreza sigue disminuyendo en todo el mundo, la cantidad de niños que asisten a la escuela primaria es mayor que nunca, hubo un descenso espectacular en la mortalidad infantil, se ha ampliado en gran medida el acceso al agua potable, y las inversiones dedicadas a combatir el paludismo, el SIDA y la tuberculosis han salvado millones de vidas.
Los Objetivos de Desarrollo del Milenio están logrando una real diferencia en la vida de las personas y, con un firme liderazgo y una fuerte responsabilidad, este progreso puede ampliarse en la mayoría de los países del mundo para la fecha fijada como meta, 2015.